Artrosis de rodilla: síntomas, causas y tratamiento (CDMX, Puebla)
- Dr. Victor Romero Juárez
- 17 jun
- 4 min de lectura
La artrosis de rodilla es una de las enfermedades articulares más comunes y una causa frecuente de dolor y discapacidad en adultos mayores. Entender qué es, cómo se desarrolla y qué opciones de tratamiento existen puede ayudar a quienes la padecen a mejorar su calidad de vida. Este artículo ofrece una explicación clara y práctica sobre la artrosis de rodilla, sus síntomas, causas, diagnóstico y tratamientos disponibles, con un enfoque especial para pacientes en CDMX y Puebla que buscan atención especializada.

Qué es la artrosis de rodilla
La artrosis es una enfermedad degenerativa que afecta el cartílago de las articulaciones. En la rodilla, el cartílago que cubre los extremos de los huesos se desgasta progresivamente, lo que provoca dolor, inflamación y dificultad para mover la articulación. Este desgaste puede llegar a exponer el hueso, causando roce y daño adicional.
La artrosis no es solo un desgaste normal por la edad, sino un proceso patológico que puede acelerarse por diversos factores.
Causas y factores de riesgo
La artrosis de rodilla se desarrolla por la combinación de varios factores:
Edad avanzada: El riesgo aumenta con los años debido al desgaste natural del cartílago.
Sobrepeso y obesidad: El exceso de peso aumenta la presión sobre la rodilla, acelerando el daño.
Lesiones previas: Fracturas, esguinces o cirugías en la rodilla pueden predisponer a la artrosis.
Actividad física intensa o repetitiva: Trabajos o deportes que someten la rodilla a mucho esfuerzo pueden dañar el cartílago.
Factores genéticos: Algunas personas tienen mayor predisposición familiar.
Alteraciones biomecánicas: Problemas en la alineación de la pierna o debilidad muscular pueden afectar la articulación.
Síntomas más frecuentes
Los pacientes con artrosis de rodilla suelen experimentar:
Dolor: Inicialmente aparece con el movimiento o esfuerzo y puede volverse constante.
Rigidez: Especialmente al despertar o después de estar mucho tiempo sentado.
Inflamación: La rodilla puede hincharse y sentirse caliente.
Limitación funcional: Dificultad para caminar, subir escaleras o realizar actividades cotidianas.
Estos síntomas tienden a empeorar con el tiempo si no se recibe tratamiento adecuado.
Grados de desgaste en la artrosis
El desgaste del cartílago se clasifica en grados que indican la severidad:
Grado 1: Desgaste leve, con pequeñas áreas afectadas.
Grado 2: Desgaste moderado, con pérdida parcial del cartílago.
Grado 3: Desgaste severo, con cartílago casi ausente y daño óseo.
Grado 4: Desgaste avanzado, con exposición del hueso y deformidad articular.
El tratamiento varía según el grado de daño y los síntomas del paciente.
Métodos diagnósticos
Para confirmar la artrosis de rodilla y evaluar su gravedad, el médico especialista realiza:
Historia clínica y examen físico: Evaluación del dolor, movilidad y signos de inflamación.
Radiografías: Permiten observar el espacio articular y el desgaste óseo.
Resonancia magnética: Útil para valorar el cartílago y tejidos blandos.
Análisis de líquido articular: En casos con inflamación importante para descartar otras enfermedades.
Un diagnóstico temprano facilita un mejor manejo y prevención del avance.

Opciones de tratamiento conservador
El tratamiento inicial busca aliviar síntomas y mejorar la función sin cirugía:
Control de peso: Reducir kilos disminuye la carga sobre la rodilla.
Ejercicio regular: Actividades de bajo impacto como natación o bicicleta fortalecen músculos y mantienen movilidad.
Rehabilitación física: Terapias para mejorar la flexibilidad y fuerza muscular.
Medicamentos: Analgésicos y antiinflamatorios para controlar el dolor.
Infiltraciones: Inyecciones de ácido hialurónico o corticoides para reducir inflamación y lubricar la articulación.
Estos métodos pueden retrasar el avance de la artrosis y mejorar la calidad de vida.
Tratamiento quirúrgico
Cuando el dolor y la limitación funcional son severos y no responden al tratamiento conservador, se considera la cirugía:
Artroscopia: Limpieza de la articulación para eliminar fragmentos dañados (en casos seleccionados).
Osteotomía: Corrección de la alineación de la pierna para redistribuir cargas.
Reemplazo articular de rodilla: Sustitución de la articulación dañada por una prótesis. Es la opción más efectiva en grados avanzados para recuperar movilidad y aliviar el dolor.
La cirugía debe ser evaluada y realizada por un especialista en traumatología y ortopedia.
Cuándo acudir con un ortopedista
Es recomendable consultar con un ortopedista si se presentan:
Dolor persistente en la rodilla que limita actividades diarias.
Rigidez que no mejora con reposo.
Hinchazón frecuente o sensación de inestabilidad.
Dificultad para caminar o subir escaleras.
Antecedentes de lesiones previas en la rodilla.
El Dr. Víctor Romero Juárez, especialista en Traumatología y Ortopedia, ofrece atención personalizada en Hospital MAC La Viga (CDMX), Prado Coapa y Puebla. Su experiencia permite un diagnóstico preciso y un plan de tratamiento adecuado para cada paciente.
Recomendaciones finales para el cuidado de la rodilla
Mantener un peso saludable para reducir la carga articular.
Realizar ejercicios de fortalecimiento y estiramiento de forma regular.
Evitar actividades que generen impacto excesivo en la rodilla.
Seguir las indicaciones médicas y acudir a controles periódicos.
No automedicarse y consultar siempre con un especialista ante nuevos síntomas.
Si sospechas que tienes artrosis de rodilla o ya tienes un diagnóstico, no esperes a que el dolor empeore. Agenda tu consulta con el Dr. Víctor Romero Juárez llamando al 55 3446 9060. Recibe atención profesional y opciones de tratamiento adaptadas a tus necesidades en CDMX y Puebla.



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